La obra aborda el fenómeno de la irrupción de potentes canales de comunicación, como Facebook, Twitter, Flickr, Instagram, Youtube, Foursquare y otras redes, que cumplen una función muy importante en la difusión de las marcas, junto al crecimiento de dispositivos móviles inteligentes. Estas aplicaciones han revolucionado el mundo de las marcas de todas las industrias en todas las regiones del planeta, en donde el deporte no ha quedado ausente.
El autor propone el desarrollo de un modelo para gestionar las redes bajo un conjunto de claves que lo llevan a entender a los consumidores y a la audiencia deportiva. Un foco necesario para comprender cómo atraer la atención del simpatizante y de los patrocinadores, en donde una entidad deportiva pueda aumentar el número de seguidores y volverse más atractiva, y las empresas sepan aprovechar los medios digitales para vender productos envueltos con la pasión de los colores de las estrellas y equipos deportivos del modo mas efectivo existente.
Gerardo Molina detalla en forma precisa el comportamiento de los consumidores modernos de los deportes, el cual los define como buscadores de experiencias envueltas como un espectáculo, confiando sin vacilaciones en las recomendaciones de blogs y medios por sobre la publicidad tradicional.
En este contexto, el marketing deportivo debe enfrentarse al mayor crecimiento de la comunicación fragmentada alrededor del mundo. Esto lleva a descifrar el desafio más grande de hoy: ¿cómo atendemos y capturamos el tiempo y la atención de los protagonistas del mundo deportivo apasionado?