Los estadios colmados de hinchas, el público alentando por su equipo favorito ya no son sorpresa son elementos del paisaje deportivo, que remiten a un concepto: El rol del Marketing Deportivo en el nuevo mundo de los deportes.

Detrás de los campos de juego, se desarrolla un gran negocio que moviliza millones, por eso los éxitos deportivos tienen repercusión directa no sólo en la economía de los clubes, la sociedad y el tejido social.

Molina describe como un autentico guru de la especialidad, con lucidez, como los equipos hoy, son marcas, al pie de igualdad que las comerciales, por ello deben alcanzar prestigio, su meta es venderse para sobrevivir. Por eso, gestionar el “negocio de la pasión” es el más elevado reto profesional a nivel mundial.

La obra, deja claro el desafío del marketing deportivo que tiene el imperativo de la renovación y el cambio constante, lo cual es difícil de lograr, porque muchas organizaciones suelen atarse a determinados valores y paradigmas, lo que les impide cambiar y evolucionar como los piden sus seguidores. 

La industria deportiva, viene creciendo a ritmo acelerado junto a la del entretenimiento, y esa es una de las razones por las cuales el marketing deportivo adquiere mayor peso en los últimos años como protagonista central del juego.